Diccionario de la Obra y Construcción
Concreto: Medida y Aplicación en
Recintos-Espacios. Resistencia y
Edificación.
Mezcla final característica, producto de sustancias aglomerantes como el agua, el cemento, la arena y la grava que una vez haya fraguado o secado se convierte en un material sólido y compacto, también en cierta medida es llamado hormigón.
Sus principales condiciones son hacia: la resistencia, la fisurabilidad y la contracción, siempre donde la aplicación del concreto se hará de forma fundamental; de gran aplicación en infinidad de planos de la construcción: oficinas, depósitos, empresas, negocios, entidades, vivienda, fachadas, bodegas, instituciones, estacionamientos, estadios, escenarios, teatros, comercio, industria, bodegas, calles, vías, puentes y centros públicos entre otros.
Entre sus funciones más comunes en la construcción están: la tracción, la compresión, el corte, la flexión y la resistencia, de utilización igual en recintos-espacios de interiores como exteriores y muy compatible con algunos materiales como la cerámica, azulejos, el baldosín y la porcelana.
Anterior al uso que se hace del cemento como aglomerante se utilizó un material como lo es la cal grasa, como sus primeros materiales efectuados en la historia del Hombre y hacia la arquitectura fueron la arena y la arcilla, al desarrollarse su medio de edificación el Hombre debió unir sus elementos de formas más seguras, tradicionales y estables buscando un material que le sirviera cada vez más, encontrando así el concreto.
El hormigón o concreto utilizado en su momento junto con el acero se llama el hormigón armado, previendo, con anterioridad todos los tipos de terrenos, utilidad, fundamentos y su preparación básica de tener en cuenta.
Otro nombre como se le puede encontrar es formigó y hormigón.
L H. Castillo: Diseño Casas



