Diccionario de la Obra y Construcción
Sillería: Cuidados, Entorno, Espacio,
Partes y la Persona.
Como demás tipos de objetos común las sillas requieren de sus cuidados, protección, amparo, vigilancia, atención, mantenimiento, conservación, reparación y restauración en su multitud de especificaciones y condiciones, como de un objeto corriente como de un tipo de mobiliario extraordinario, y, en su cuidado de limpieza, contra golpes, caídas, el trepar de los niños, la mala postura en el adulto mayor, postura ajena inadecuada, objetos en su lugar, rayones, riegue de líquidos, termitas, humedad y la integridad de su conjunto.
Respecto a su conjunto se buscará ello sea de forma atractiva, manteniendo algún ritmo de su condición, armonía en todo su entorno, unidad entre el espacio, su forma y su actividad a seguir, una geometría más conveniente, cuidar algún aspecto y todo lo que tenga que ver en cuanto su diseño y belleza, a modo singular como íntegra.
En la sillería sobresalen partes como el espaldar, el cabecero, los brazos, el tapizado, el cojín, su ornamentación, el mecanismo reclinable y el reposadero, en las sillas, como de su tipo o formas de diseño se destacan las recreacionales, de los escenarios culturales, el directivo, la oficina, el estudio, la técnica, la clásica, la rústica y de campo, entre las molestias particulares en el cuerpo de la persona que nos pueden surgir por su mala postura o una mala silla están el dolor de espalda, dificultad de concentración, dolor de caderas, dolor en la sentadera, dolor de cabeza, incomodidad del cuello, cansancio en los hombros, incomodidad general, desaliento en las piernas, dolor de rodillas y dolor de muslos siendo su ajobo más constantes el de la espalda, las rodillas y el cuello, su mejor diagnóstico una pauta en ejercitación alguna del cuerpo y su mejor postura.
La silla puede tomar otros nombres o asignaciones como asiento, sillón, sillín, silleta, banqueta, banco, banca, taburete, butaca y butacón. ,
L H. Castillo: Diseño Casas



